
-La Secretaría de Seguridad Municipal anunció acompañamiento policial permanente para brigadas que operen en zonas rurales, luego de que un grupo de trabajadores fuera reportado como desaparecido y localizado posteriormente por autoridades federales-
El caso de los brigadistas que desaparecieron mientras realizaban labores en comunidades rurales de Mazatlán dejó una lección que la Secretaría de Seguridad Municipal no pasó por alto. El titular de la corporación, Jaime Othoniel Barrón Valdez, anunció que a partir de ahora se brindará acompañamiento de seguridad a brigadas en zonas rurales de Mazatlán que lo soliciten, y que se contempla reforzar la presencia policial en las áreas donde se desarrollan programas comunitarios. El mensaje es directo: quienes hacen trabajo de campo en esas zonas no tendrán que hacerlo solos si no quieren.
El anuncio se da después de que un grupo de trabajadores que realizaba labores en comunidades rurales del municipio fue reportado como no localizado, lo que activó protocolos de búsqueda coordinados entre la Secretaría Municipal y autoridades federales. Fueron estas últimas quienes lograron ubicarlos la noche del lunes 4 de mayo. Barrón Valdez confirmó que desde el primer reporte la corporación municipal difundió fichas con datos e imágenes de las personas a todos los grupos operativos, como parte de los procedimientos habituales en casos de personas no localizadas.
Sobre las circunstancias específicas de la desaparición y las actividades que realizaban los brigadistas, el secretario fue reservado: la información forma parte de la carpeta de investigación abierta y será la Fiscalía General del Estado la instancia que determine qué puede hacerse público y cuándo. Lo que sí quedó claro es que el episodio expuso una vulnerabilidad real en el esquema de protección para quienes trabajan en zonas alejadas del centro urbano, donde la respuesta de las corporaciones tarda más y los riesgos son mayores.
Las medidas anunciadas apuntan a corregir eso de forma preventiva. La seguridad para brigadas rurales en Mazatlán incluirá escolta policial a solicitud, mayor presencia en las zonas de trabajo y coordinación permanente con los distintos niveles de gobierno. Barrón Valdez fue enfático en que el compromiso es permanente y con responsabilidad, no una respuesta coyuntural al caso puntual. En el contexto de seguridad que atraviesa Sinaloa, ese tipo de garantías no son un lujo para quienes hacen trabajo comunitario en comunidades rurales.
Que Mazatlán necesite reforzar la seguridad para brigadas en zonas rurales es el diagnóstico más honesto sobre el momento que vive el municipio. El anuncio existe. Lo que sigue es ver si se cumple cuando la siguiente brigada salga a campo.


